miércoles, 21 de diciembre de 2011
#99
Me preguntaba de mi mente cuando niño, cuando mi madre me decía que mi abuelo después de su tiempo se había vuelto una estrella, y yo entreverado en una hermosa ignorancia pensaba: ‘¿Por qué te has transformado tanto?’. No podía tolerar lo infinito de su nueva existencia como un astro permanente bien adentro en mi existencia. Era todo tan tristemente hermoso que con solo levantar la mirada en una noche cualquiera de verano podía ver en un cielo bien puntano unos guiños de esperanza imaginada.
Verán queridos lectores que nunca en mi vida tuve a nadie más que los de mi infancia, se muy bien lo difícil que es luchar piel contra conciencia, la sangre de una letra imaginaria. Y se muy bien fracasar en el intento.
Y vos mi querido primo que me preguntas qué es lo que me hace escribir, no pretendo desilusionarte al decirte que es dolor. Pues pretendo que me escuches al decir que no hay nada que nos enseñe más que aquello que nos hace libres, sea traer una nueva conciencia a tanto ruido o sea aquello que nos hace vivir con determinación cada momento. Mi consejo es que nunca descuides a tu familia, y que sepas que a la familia se la elige uno.
Así como vos pudiste elegirme a mi como tu hermano, un tipo que sufrió un abandono muy fuerte pero sin culpas ni rencores, podes elegir tu vida. Y sé que en tu vida vas a elegir no abandonar a los que necesiten de tu ayuda, ya que lo demostraste en cada paso que diste. Y si todavía te preguntas sobre cómo escribir, solamente te puedo decir que escribir es vivir, y que no necesitas consejos.
domingo, 27 de noviembre de 2011
#98
La impúdica cintura de mi vida, como parodia de algún cuento cliché de abandonos muy eternos y algún que otro cielo que se cae, me presenta cual arraigado del pasado, un porvenir con piedras.
Mi mesa de luz vuelve a ser bastión de medianoche contra las caídas del insomnio y sus delirios vertiginosos, con sus pastillas para resfriados de ocasión y papeles tan inútiles como imposibles de tirar. Con mi derecha apoyada en su respaldo veía en una esquina a mi otra compañera. Una caja de metal que bien sabe dar silencio, necesario para cortar los brotes de un abandono olvidado y una ausencia mal curada.
Todo es sobre la identidad, supo decir el caminante. Muy entreverado en sus demonios y placeres laberínticos. Todo vuelve y hay que saber buscar una respuesta en alguna fuente de certeza… Si es posible, hay que saber.
La existencia y todas sus razones terminan con la muerte: Un silencio.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
#97
En un lugar eterno, ninguno y todos a la vez, se originó la primera muerte y dio lugar al universo y nunca más hubo silencio.
Toda existencia yace bien adentro en tu (in)conciencia y es posible gracias al suicidio de la nada misma.
Esos puntos en el cielo están para recordarte en cualquier momento que la tierra es tierra para crear y que el árbol de la vida está donde nadie busca la inmortalidad, en la propia muerte y que la vida es vida si la proyectas unívocamente al universo.
La locura es poder ver más allá – Charly García.
Bon voyage, buena vida.
viernes, 26 de agosto de 2011
#96
¡Si! Ya se son las no se cuanto de la mañana, ya se que sabes bien que suelo guiñarle un ojo al destino… Recordas tus muertos lo sé, se nota en tu mirar, se nota porque yo también… Un buen vino de mano nos pide pido, como si fuéramos niños, como si fuera el sueño que despierta después de tanto olvido.
Si me decís que cierre los ojos veo a mis hermanos y su padre, un padre tan padre mío como ninguno… Si que te extraño mierda, si que no olvido… Cada día, en cada cigarrillo… Pero no te fuiste, siempre hay un truco… ¿Qué son sino estos niños?
No puedo escribirte una canción… No importa, mas nada me impide entregarte con razón lo que alguna vez supiste dar… Aún así siempre me ganás… ¿Qué son sino estos niños?
Y más que duelo será una espera y mi querido viejo se que te encontraré y nuestro cierre será un silencio que abrirá un camino, un camino que repetirá nuestro destino.
¿Seremos alguna vez tan viejos?
sábado, 13 de agosto de 2011
#95
Si se trata de un delirio que despierta ante un estimulo sutil…
La vida esta dualmente representada en toda forma percibida…
La maravillosa caída del presente, el nostálgico soñar de la niñez y el patinar de mi voz me dicen quien soy, por lo menos hoy…
Sincerare con ese poder que no conoce excusas, que replantea los modelos y da pie al quiebre… Será un cuasi delirium tremens, será justo lo que tendrá que ser.
Y mañana será otro día, perdón no pretendo aburrir, y mañana seré otro yo. La caleidoscópica cintura de posibilidades que se presenta abruma, nadie sabe a donde ir, nadie sabe que decir… Es un silencio eterno la indecisión.
Nada tiene que ver no saber escuchar… Es importante comparar y decir que no.
¿Quién tendrá la razón? ¿Será en este estado que diré más que mis palabras?
¿Qué estado?
jueves, 11 de agosto de 2011
#94
Levantado estoy, digamos que fue un duro dormir…
¿Por qué será que abrimos los ojos como Luna llena ante una muerte pero los mantenemos cerrados durante toda nuestra vida?
El caminante suspiró hacia la longitud del camino, ya no sabía distinguir verdad de realidad… Sabía que la delirante reflexión de su propia existencia, motor del caminante, habría de volverlo loco… En su mente, un sol de ocaso nunca terminaba de recordar su melodía y se dormía entre un desierto laberinto de acantilados…
Ando con ganas de tomarte vino, no sé que te preguntarás en tus momentos.
Ando con ganas de tomarte vino, no es casualidad este viento.
La eternidad de este frío desconsolador despierta un más allá en las miradas, así se anima, así sale a bailar la noche.
Y poco a poco caerá esta condición y poco a poco volverá… Aquí estaremos no tan victimas de la eterna disputa.
Ando con ganas de tomarte vino, escucharás alguna vez tantos lamentos.
martes, 28 de junio de 2011
#93
Qué será lo que me pasa que no puedo correr…
Qué será lo que escribo y lo que escribiré…
Por qué borrás mi nombre de la pared…
Y por qué entonces mi nombre sigue en la pared…
Trataré entonces de aprender, de crear y no imitar. Y así dar un mejor rol a mi futuro. Si lo que dicen es verdad y el perdón nos da un poco de paz, entonces también es importante cambiar para no repetirnos y ser más que nuestro dolor.
Si alguna vez me doy la oportunidad, creo que la sabré aprovechar.
Pienso que sólo se puede aprender a volar en la caída.
Más cerca de la muerte nos preocupamos por nuestra vida.
Por qué volverán fantasmas si casi no les doy de comer…
Y por qué entonces mi nombre sigue en la pared…