martes, 20 de julio de 2021

El encendedor no prende

El encendedor no prende. Es el viento del invierno con su sol siempre de mañana.
Vine a respirar, mientras veo piedras rodar por la bajada. Algunas las arroje yo, otras no.

En algún momento te vas a dar cuenta que ya estás bien.
Mientras tanto preferís no sentir.
Aún con mucha ventaja, fortuna y el universo sobre tus hombros preferís no sentir.
Y esperas crecer y caer en algo mejor, en silencio.

Espero que llueva si es que eso resuelve algo, creo que la tierra está muy seca después de todo.

lunes, 28 de junio de 2021

Domingo

Siempre me intrigó esa fuerza fundamental que nos vuelve tristes los domingos.
Hubo un tiempo cuando era niño dónde parecía ser inmune a ese mandato, sin embargo algo percibía.
Me reía y pensaba en lo afortunado que era por no sentir esa tristeza. También pensaba que todo iba para siempre en esa época.
Si bien siempre sentí algo inherentemente triste durante mis domingos, nunca sentí que tuviera la culpa los lunes. Era más bien la falta de movimiento, la quietud y el silencio que se construia en los domingos, lo que más me angustiaba.
Era un fenómeno colectivo entre los rostros que compartimos en la diaria.
En las reuniones familiares con el acento puesto en que a las 8 o más tardar 9 se terminaba. Ni hablar si por alguna razón te volvías más temprano de lo que esperabas.
Es que se combatía con ruido si tenías suerte, y se combate con ruido muchas veces hoy también.
El subidon y la caída, que nos da hacer y no poder hacer lo que se nos da la gana. Al menos eso pensaba.
Ya un poco más grande algunas cosas cambian.
La quietud muchas veces relaja y pocas veces entristece, pero hay algo fundamental por detrás que reconfigura los ánimos cerca del final.
A veces pienso que tenemos un fetiche tóxico con lo finito. Después de todo, nosotros hicimos y hacemos cada Domingo.

Ah pará, creo que ya es Lunes. ¡Menos mal!

martes, 4 de mayo de 2021

Becker

Es como dice Bojack en el funeral de su madre cuando habla de Becker. Nunca ví Becker pero entendí la referencia, seguramente la hubiera visto igual que vos Bojack.
Viví eso en múltiples situaciones, cuando fantasie, postergue, evadí y repetí. Hasta aburrirme, hasta enojarme.
Todo por no querer perder, por evitar exposición y vergüenza, por pensar que todo está solucionado si seguís el camino marcado.
Pagando con mis proyectos y sueños.
Cobrando ansiedad y tristeza.
Pero hoy es distinto dirán algunes, es el fin del mundo vino para quedarse y se toma su tiempo. A veces pienso que hubiera sido mejor un final hollywoodense con una pared inmensa de agua de mar consumiendolo todo de una bocanada, en un suspiro.
Es que ya no hay certezas cuando perdés el corazón de tanto masticarlo por sacarle más jugo, cuando tu salud mental se pierde cada vez más por salir a jugar al que no hay futuro.
Y después tenés que estar con panfletitos por el barrio buscandola en terapia, en tus dioses o en tus sueños.
Para mantenerte ocupado, para seguir viviendo y construyendo, buscando una mascota que siempre se pierde.
Pero no te enfermes, no estés mal, fíjate estando bien...
Hay ejercicios de respiración que abundan en youtube, hay miles de posteos que scrollear, de caras irreconocibles, de nombres inventados, hay mucha irrealidad que consumir, hay mucha gula que calmar para que te puedas dormir.
Y cada vez más sólo, y cada vez más cerca del final de Becker.

"You know what it's like? It's like that show "Becker," you know, with Ted Danson? I watched the entire run of that show, hoping that it would get better, and it never did. It had all the right pieces, but it just... It couldn't put them together. And when it got cancelled, I was really bummed out, not because I liked the show, but because I knew it could be so much better, and now it never would be."

sábado, 19 de diciembre de 2020

#241

Es que este año fue una porquería Margarita, pasame los puchos.

Creo que me tiembla el pulso, también tengo puntadas al costado y pocas ganas de consultarlo con un profesional.

De todas formas, desde que duermo con una almohada debajo de las piernas me siento optimista.

A veces tengo problemas cuando me pongo de costado entre dos abismos, a veces pienso que no es culpa del abismo por estar ahí.

¿Qué nos deparará nuestro circo de anestesias?

¿Qué le pasa al gran imán? Esta bastante flaco.

Ignorame, en líneas generales soy optimista. 

Este año aprendí a ver morir al Sol.

¿Parece tonto no? Es conmovedor.

sábado, 31 de octubre de 2020

#240


De su parchada sabiduría sabía, manejar el arte de comprender su ritmo.

Sabía cuanto tiempo le quedaba.


Se lo silbaban los días plateados, entre las nubes y la intención del Sol.

Entre sus ojos,  sobre sus manos, ese deseo a cuestas, siempre por mas.

Fatigado si se le cumple,  fatigado sino también, fatigado de todos modos.


¿Cuál es tu cuadro hoy?

¿Cuál es tu musa?

¿Es ese pasado tan puro?

¿Es esa humedad en la pared?

¿Es el mejor momento de tu imaginación?


¿Será que ya aprendimos todo y vamos recordando la niñez? ¿Será un eterno retorno?

Y yo que volvía mil veces esos metros, desde el cyber del papá de mi mejor amigo hacia esa casa dentro de la casa de mis primos, ese refugio reforzado.

Debajo de un astro plagado de arte y electricidad, que se comía la realidad dando un relato de su futuro.

Ahí donde construí mi instinto y confié en mis silencios.

Ahí donde aprendí a hablar.

sábado, 26 de septiembre de 2020

#239

Volver a escribir es difícil.

Volver a escribir no es mas que encontrar ese pulso.


El capitán sabia que sus destinos no habían vencido.

El capitán, cansado de tanto soñar, se conformaba imaginando la lluvia.

Nunca se preguntó por qué su personaje era un militar.

Siempre le picó el boleto a sus fantasmas.

Siempre se atragantaba.

Con un Sol glaseado en nicotina, de mil mañanas perdidas en un mundo plateado.


Ya no sabía donde se había escapado su conformidad, ya no quería denunciar.

¿Será que va madurando el presente?

sábado, 11 de enero de 2020

#Uno más que el anterior

Es de la que fue construyendo, un hilo conductor, un haz de la combinación, un jardín.
Es donde me muevo.


De la precipitada y vertiginosa caída, de sus iglesias en punta.
Del control y el amor al Sol.
Apabullante y deconstructiva rutina, del sudor de sus palmas en ruina.
De un montón de todo.


¿Y si no te gusta?
Si.