jueves, 21 de mayo de 2015

#211

En el cielo la burla infinita del universo fecundo. La paradoja de las muertes que matan, el precipicio de mármol en los muebles. La frialdad de ese cuerpo pequeño y la sal de su sangre hecha lágrimas. La necesidad de vivir repitiendo morir en tu cuerpo. El reloj y la arena, los arrepentimientos. 
La rotación desparramada de un eje borracho, lo aleatorio del mar y tus besos.  Es mi vida, es mi cielo. 
El extraño y su duelo. El dolor en mi pecho. Construir lo que queda de tiempo, mi consuelo.

#210 - Sombras pt 3.

Los ritualistas arremetían contra la nocturna con expresiones de una vida febril, la gran brújula psicópata que guía el corazón de los hombres. El magnífico imán indivisible y su chiste negro.
Los bancos de la vieja plaza siempre hacia el horizonte del este: Una avenida y su plegaria a los mares de cemento, último testimonio de aquel milagro bíblico y su Moisés en el anonimato.

Otro más y ya van cinco, una espera de cinco.
Había tenido parientes lejanos con los contactos adecuados; había tenido éxito y cierta fama consecuente. En pocas palabras una reputación de hacedor y no de palabras.
Ya no se cruzaban de piernas las damas, salvo para ofrecer.
Ya había pasado el momento de ese que se ríe muy fuerte de todo, ya no causaba más gracia.
Verán este fue el problema de la generación del fin del mundo: Tantas herramientas, tantas posibilidades para hacer, tantas facilidades que nunca supimos que carajo queríamos y estaba mal querer porque si. La pasábamos tan rodeados de estímulos y proyectos que quedamos atrapados en ese tornadito purpura que nos lleva por el día sin hacer nada. El libre albedrío se había enamorado.

El dije al tipo que a las nueve, nuestras nueve. Debería aprovechar el tiempo, maltratar el hígado con algunas preguntas por aquí y por allá. La cantina debía de ser la mejor opción, ese nexo con todas las esquinas del lugar, una primitiva Internet que intentaba volver a las bases.
Ella había desaparecido con el despertar de su raza, el conocido nacimiento de la meta-humanidad. Ella era adicta a cambiar, soberbia en su aparente superficialidad se burlaba de los que habían nacido para no mirar más allá. Colorada, rubia y púrpura. Morocha, plateada y carmesí. Me tenía como un pobre perro queriendo olfatear el color de su pelo.
Aún así pude recolectar alguna información: Un mirador de su predilección en esta ciudad esquiva y un hobby oculto como escritora amateur.

¡Qué cliché! Una búsqueda del tesoro. ¿El tesoro? Una poetisa maldita.
Necesitaba adquirir algún texto de su puño y letra.
Había demasiados locos por la pluma dejando sus pequeños agujeros de gusano por todos lados y el mirador no iba a ser la excepción.

jueves, 23 de abril de 2015

#209 - Sombras pt 2.

El huracán, la novedad, lo que no esta escrito. 
Esto es, todo aquello que no esta escrito. 
A veces sueño poder escapar de esta narración, en mis sueños soy consciente de esta prisión de argumentos cíclicos e incoherentes. 
En la vigilia busco encontrarla, darle un cierre a este mundo que ya terminó y se olvidó de sus hijos.
Pero están escritas mis decisiones al despertar y es inevitable sucumbir a un segundo plano, un espectador impotente que perdió su oportunidad de leer la última página del libro.

Hace ya un tiempo dejaron de importar los relojes, desde que nunca más se hizo de día y sus testigos desaparecieron misteriosamente, a nadie parece importarle la hora, a nadie salvo por aquel detective. 

Son las 7 PM.

Lo conocí dentro del corazón de todos los suburbios, un castillo de cristal de licor, humo de marihuana y ruido. Tomaba un ruso blanco, llevaba puesta la mirada perdida, parecía que pensaba en nada y se mentía. Me habían hablado de él, solucionaba con la verdad, cobraba con la energía vital de las resoluciones ajenas, te leía los labios mirándote a los ojos.
Le hablé de ella en detalle.
Me preguntó si la amaba y no me dejó responder. Se levantó, prendió un pucho y vistió su rostro con el humo. Me ofreció un reloj.

Mañana. 9 PM. Nuestras 9 PM. - Dijo.

El ruso blanco se perdió entre manos oportunistas. Mi distracción apenas pudo alcanzar su silueta al salir.
En mi palma una servilleta y el lugar de encuentro.

martes, 14 de abril de 2015

#208

Hoy me levante con una máquina en mi cabeza.
Hace ruidos extraños, me dice que es de día la máquina en mi cabeza.
Es por las mañanas que suelo encender esa máquina en mi cabeza.
Hace pájaros y me habla de la lluvia, la importancia del café, los cultivos de vida y alegría del Sur.
Me habla del pasado y su regalo siempre presente, del dolor y sus pasos al costado.
Mis orgullos, la máquina y el Sur.

Hoy me levante con una máquina en mi cabeza.
Hace ruidos extraños, me dice dónde estoy, me dice quién soy... Esa máquina en mi cabeza.

domingo, 12 de abril de 2015

#207

El ser humano es una capa de abstracción tras otra sobre sí mismo.
Tomá... Hoy y para vos, esta es mi abstracción de mi. Materializala, dale el recuerdo.

A este le puedo decir x e y.
A esta le puedo decir a y b.
A algunos le puedo decir todo... Por suerte.

viernes, 10 de abril de 2015

#206 - Sombras pt 1.

Escuchá dijo el ángel vigía de los amables traidores, a través del dossier ajeno de satelitismos colectivos. Que era de noche en la ciudad de las almas de bajo vuelo, que era el comienzo.

Simulaba que sucumbía la pétrea oscuridad ante los despojos de un cigarro mal prendido, endulzando el aire con el humo.
La nicotínica paciencia de una espera agridulce embebida en el argentado hálito lunar: Una noche que daba tregua a la irrealidad fantástica de hadas prostitutas y drogas mal aprovechadas, mediante sirenas distantes y vapores ardientes de poros modernos... Eramos lo que había quedado del infierno.
Vivía dentro de una obra de arte producto de una humanidad inconsecuente, un jardín de sombras de neón inconcluso de cemento sobre cemento: Una ciudad que lo tenía todo, de los más lindos callos sobre el rostro del planeta Tierra.
Durante la espera unos titulares de diarios volantes le dieron belleza en su forma a la férrea brisa industrial... Así se decidió, que debíamos ser flora y fauna compuesta, con titulares y bombas nucleares. Pero nadie pudo negar la belleza.
En la distancia, heroicas figuras rompían la niebla a paso constante y borracho.
Alguno debía de ser mi cliente. - Pensé en voz alta. - Mi navaja de Occam contra el aburrimiento.


miércoles, 4 de marzo de 2015

#205

Pasas por el gimnasio y siempre es más interesante la que no te mira. Por esa razón después de que hayas sido millonario lo suficiente, aún después de declarar que el dinero te hizo una mejor persona contigo mismo, la cima se volverá tu peor pesadilla y la caída inevitable consecuencia de la satisfacción, del más intrínseco aburrimiento que produce tenerlo todo. 

¿Qué le sucede a los ricos? 
¿Por qué se deforman? 
El precio de poder pagarlo todo. 
La incompletitud de cada individuo, la humanidad conforme. 

No mal interpreten, también quiero ser un millonario excéntrico, con Juan Domingo, mi puma verde escarlata, mi isla de playas azul aquamarino y mi batería de misiles anti-huracanes.
Lo tengo todo pensado, todo lo que no existe. Eso es planear, pensar lo que no existe.
Falta mucho todavía.
¿Para qué? 
Para la pesadilla.