lunes, 19 de mayo de 2014

#173

Te quiero con el pelo revuelto, te quiero loca de tanto girar la cabeza.
Te quiero recién despierta, te quiero muerta de sueño.
Te quiero sin planchita ni delineador, te quiero enojada y fulminante.
Te quiero impermeable a las palabras, te quiero haciéndote la tonta.
Te quiero imaginando tu sonrisa, te quiero cuando sonreís y no lo sé. 
Te quiero si es que gritas, te quiero cuando contenes y suspiras.
Te quiero cuando esperas de más, te quiero cuando no miras atrás.
Te quiero más si me ignoras, te quiero si existís o si no estás.
Te quiero para la foto y el delantal, te quiero cuando transpirando pestañeas.
Te quiero borracha y de cara, te quiero de bajón y de entrada.
Te quiero en bici y de pasada, te quiero sin porqués.
No te conozco y te quiero, te quiero conocer.

sábado, 17 de mayo de 2014

#172

La naight presenta un trémulo destino producto del temblor que mi pulso provoca sobre el vaso de whisky que sostengo. Vaso de whisky cuyos hielos, fatigados por su destino, danzan azarosamente formando círculos imperfectos. Es que los hielos saben, como nosotros sabemos, que su final será fundirse con todo lo que los rodea e impregna. Sea aquel vibrante sabor de malta o el rocío de plata que la Luna provoca. Seremos hielos de la noche.
Es ahora y nada más. Es brindar y perseguirla hasta que se deje atrapar.

jueves, 8 de mayo de 2014

#171

Es el pulso de sentirse bien, son las nubes que camino junto con mis pies.

Son las luces de algo ya por acabar.
No hay más que un presente, caminar y hablar.

Es la compañía, todo lo que hay.
Es mirar tus ojos, sonreír, callar.

Es la voz que canta desde algún lugar.
Es sentir, soñar, gritar.
Es terminar.

Es captura, es sentido, es color.
Es un Sol que brilla por ser nuestro Sol.

Es oler, pasar.
Es suspirar.
Es mentir bailando con tu otra mitad.

Es un click diciendo qué es lo que vendrá.
Es pestaña, párpado.
Cachete, panza y pan.

Muchedumbre y murga, brisa y dirección.
Manos sobre la cintura dueña de la paz.

Es brutal cadena de sensualidad.
Es vivir girando, es amar y amar.

Es un mundo sin ningún contestador.
Es de uno y todos, sin pedir perdón.

Son los labios rojos con los que soñas.
Son tus propios labios si es que los dejas.

Es lo que le escribo más lo que me olvido. 
Es totalidad y mente, es dejar de actuar.

Es ahora y nunca, es nunca jamás.
Es amar las ruinas, es querer crear.

Es dejar la muerte colgada en un bar.
Son tus viejos dados en la eternidad. 

Es la última gota de la realidad.
El caer de un vaso sin prejuicio al mar.

Es ritmo que crece, más que suficiente, dame un poco más.

jueves, 1 de mayo de 2014

#170

It's just another night under the influence. 

Caminando cabizbajo, con la mirada fija en el reflejo de la luminaria sobre el asfalto mojado del barrio viejo. Una campera de cuero marrón oscuro con unos cuantos años atrás, unas botitas negras All Star y un pantalón cuyo color no puedo terminar de recordar: Mi vestimenta.
No había atestiguado la lluvia, tampoco lo había hecho la Luna, la noche presentaba espesa su naturaleza: La densidad palpable de la oscuridad adherida a la humedad conducía en la medía justa el sonido de los autos al golpear aquellas masas de agua hacinadas en los baches de siempre. 
Mis pasos ocasionalmente encontraban su lugar entre azarosos y erráticos Si Bemoles que las bocinas de aquellos autos desprendían alertando, a quienes pudieran escucharlas, sobre vaya a saber qué. 
Y yo que andaba sin auriculares le hacía oídos sordos a mi destino... Destino al que supe llegar, tres cuadras y media después de abandonar el hogar y subiendo hasta lo más alto pude observar un paisaje de luces intermitentes: Allá, donde nacen los ruidos extraños, en la lejanía de este desierto de imperfecciones.

Aún así era optimista: Es sólo una noche más bajo la influencia.

Amaba mi papel y el telón subía.



domingo, 27 de abril de 2014

#169

Otra pesadilla más. Otra pesadilla más y ya van mil, como los whiskies de Charly.
Cada vez duermo menos. Los sueños se vuelven mas vívidos, llenos de detalles.
Se torna difícil diferenciar qué es la realidad.
No es sano tener miedo a la noche, a irme a dormir conmigo en la oscuridad.
Esperar el ruido de la copa al caer: Deporte oficial de la humanidad.

sábado, 26 de abril de 2014

#168

Si todo lo que ves esta ensayado no contradice lo que digo, tampoco lo fundamenta. Si todo lo que ves esta ensayado no existe.

Los vecinos me deben odiar: Escucho a todo volumen uno de los discos mas poderosos del rock nacional y canto a la par del maestro. Ellos me deben odiar mas no dicen nada, creen que estoy loco y que el Sábado a las 1.24 PM tiene algo de especial... 
Es que ese disco tiene poderes que la humanidad no ha llegado a comprender: Viene desde el limbo y cambia todo sin tocarnos en absoluto.

Ella adivinó quien era parte de la religión.
Necesitando su amor descubrió los símbolos de paz.

'Rezo por vos' - Le dijo mientras él, frenético, seguía buscando hormigas que matar.
'No voy en tren flaca, no necesito que me construyan una casa con ladrillos de piedad.'

Dejó a su amada girando con Adela en una cama circular. 
En el medio de una ruta donde todos parecían detenerse a picar algo y observar.

Y su departamento con agua hasta los talones, inundado por el karma de vivir.




Al sur.

viernes, 11 de abril de 2014

#167

La situación era apresurada, había despertado horrorizado de mi inconsciente. Afuera la gente decía que llovía, eran las 4 AM. No quería repetirla, no quería recordarla, había sido una pesadilla y temía que tomara su lugar en mis costumbres, aún así:

Demasiada luz para ser las 4 AM, me tomo bastante tiempo procesar la hora que decía mi celular, eran las 4 y pico AM. Sinceramente no se si quiero escribir este sueño, hay recónditos que son oscuros en mi mente para que nadie los pueda ver, pero una parte de mí también sabe que tengo que inmortalizar esa historia para solo así poder olvidarla en paz... Si, recónditos oscuros, aún así:

Todo empezaba al atardecer, me encontraba conversando con una amiga en la entrada de su casa, la cual, en el -por ahora- sueño, poseía un estilo colonial antiguo con un gran jardín que la rodeaba, era llano, puro césped y su color: Si, verde esmeralda. Ella coqueteaba conmigo, yo lo sabía, no era por creído, era evidencia pura. Lo sabía todo, el color del jardín que no podía ver, lo sabía como sabía las intenciones de aquella mujer que vaya uno a saber por que seguía peleando por ser más mujer. Lo sabía todo gracias a la omnisciente primera persona que te dan los sueños: El verde esmeralda que brillaba en la noche, las miradas fijas en los labios ajenos y aquello que mi nuca pudo observar a fuerza de escalofríos e instinto, el miedo que se había vuelto humedad.
Voltee la mirada buscando equivocarme y lo vi ya terminado de pasar al frente nuestro en su bicicleta, me observo maliciosamente con una sonrisa que sólo podía encontrar placer en el despojo y la tortura, sentía como se apagaba todo alrededor. Ella ignoro la situación, me preguntaba por que me había colgado, le pregunte si conocía aquel hombre que había pasado, me respondió que creía que era de su barrio -que tonta, en los sueños todos somos del mismo barrio-, luego me señaló unas figuras que aquel hombre había pintado en las casas vecinas, eran graffitis que resultaban familiares, parecían palabras de alguna lengua muerta. Yo conocía aquel hombre, habíamos compartido otro sueño, omnisciente lo sabía, él había hecho cosas terribles, habían habido otras pesadillas. 
Algo me hizo ver que las palabras tenían contornos y que en ellos se encontraba el significado, pero la pintura no tenía textura alguna, no se dejaba sentir, no se dejaba entender... Sorpresivamente ella me mostró que en la parte interior de su labio inferior llevaba bordadas aquellas palabras y siguiendo su juego la besé y -nos iba a matar a todos- entendí...
Empezamos a correr, ella vaya a saber de qué pero me supo comprender, mi preocupación era genuina y sabía contagiarla. Lo curioso de los sueños son los saltos: No hay tiempo ni espacio pero no importa, el progreso argumental se da más allá.
Aparecimos sabiendo que habían desaparecido tres amigos míos, ella no los conocía y pasó a un segundo plano del que no pudo salir jamás. Éramos muchos buscando, miles de llamadas, timbres, calles, ideas, nada funcionaba, nadie me creía tampoco y trataban de convencerme de que no iba a pasar nada malo pero era inútil. Volviendo al lugar donde todo comenzó los encontramos, enterrados hasta el pecho en montañas de tierra, detrás del verde esmeralda... Sentimos alivio pero no duro mucho, pude observar sus rostros y me encontré confundido, tenían horribles ojeras negras, uno de ellos estaba irreconocible, nunca supe quien era. 
Comenzaron a despertarse y a moverse y junto con ellos se movió la tierra. Mi ojos se detuvieron en la tercer victima, era una amiga de la vida que emprendía y cumplía sus sueños, con el rostro cansado me observo y levanto su brazo derecho, la tierra se hizo a un lado y vi un hueso: Todo su antebrazo había sido despellejado, solamente su antebrazo que brillaba con el blanco de su hueso expuesto. Al observarse sintió el dolor. Un grito me llevó de vuelta al mundo de las 4 AM.