jueves, 3 de febrero de 2011

#87

La transformación ocurrió cuando uno menos la esperaba pues es así como suelen darse las transformaciones… Ocurrencias del destino dirás sonriendo ¿Será la única casualidad la falta de la misma?

Era un caminante dueño de una navaja mirada que desvestía intenciones, se convirtió en algo hoy conocido como Viento que todavía sigue por aquí con su azote de libertad, nos recuerda lo fácil que es volar.

¡Despertá! – Te grita el viento desde la intelectualidad de un alma inactiva, una inercia íntima de la nada.

Sólo aquellos que conocen el pasado del Viento se atreven a hacerle frente… Pero ya paso más tiempo del que quisiera admitir y de aquellos tan sólo quedo yo. Mi propósito es inmortalizar la transformación de ese tal caminante, ahora Viento. ¿Alcanzarán los latidos de este viejo corazón?

Así predijo el caminante mucho tiempo atrás:

Dicese de mí que seré más de lo que ustedes puedan ver, invisible ante sus terrenalidades podré construir mi forma y será mío el nombre que vuestro decir imponga y aún entre los más ciegos mi presencia será inconfundible e indiscutible.

Sabrán imitarme pues yo le habré dado propósito a sus máquinas pero nunca igualarán mi naturaleza… Aquel que sepa escuchar mi voz podrá meditar con la libertad bailando entre sus dedos…

miércoles, 29 de diciembre de 2010

#86

Hace años que vengo buscando hacia dónde escribir. El origen de nuestros supuestos, eso es… Infinidad de cielos transpiré corriendo por seguir tinieblas, a medida que uno vuela más y más La Luna parece transformar su apariencia. Nunca se logra dilucidar sus verdaderas intenciones ¿Qué es lo que querrá de tantas noches?

Ese fue mi supuesto, incompleto claro, mientras viajaba hacia un destino esperado. No voy a decir que encontré señales o que las seguí, esto no es El Alquimista.

Una vez allí supe encontrar un amor de la mano de un dolor, un pasado lleno de dudas. Allí también me pintaron una historia muy difícil de creer, muy rosa diría. Aún así entendí las intenciones, descubrí esa bondad oculta. Hay razones, siempre las hay.

Soy de analizar, observar en silencio y a decir verdad no me gustan los incompletos. Eso sucedió, había una sola cara de la moneda y no era precisamente la buena.

Hoy entiendo más, habrá que volver… Observar desde otro lugar.

sábado, 6 de noviembre de 2010

#85

Fuma de la mota-marihuana y dice que las palmeras están muy altas.

De folcklores, cañadita, unos cuantos rocks y unas cuantas putas.


Cómo cuando nunca faltan los cuernitos idiotas de las fotos, así sucedió:


Me molesta, si si, se que a vos también te molesta.

Entre partidos políticos y un cielo estrés, fuerte stop del tiempo.

Alguien se murió, otro lo mató. ¿Sentiste el sensacionalismo abstraerse casi osmótica-mente?

¿Fumaste esa señal, ese aparato infernal? ¿Era 3D?

¿Gritaste a los cielos? ¿Envidiaste su infinita nada?

Es injusta la dimensión que se nos da, es en vano comparar.


Todo se convierte, se le inventa un significado dictado por la conveniencia.

Así se mata la realidad.


Y nosotros con suerte los fin de semana terminamos sin vomitar...

viernes, 8 de octubre de 2010

#84

Era el loco, sin duda era él. Estrepitoso bajando escalones de esta puta ciudad. En su mente, ese precipicio de cuerdas, bailaba con locura aquella hija del temblor que con su aliento de perlas arropaba los silencios.

Acción, lo miran, cámara, es el loco, sin duda es él... Giraba, se cansaba de matar. Simplemente se cansó de las luces, si que eran muchas; quería silencio, una pastilla personal, fantástica espiritualidad instantánea.

No logro evitar pensar si todavía seguirá cuidándonos el loco, si las sopas Quick se podrían aspirar.. Si ya sé son muchas las cuestiones, era su aliento de perlas que decía, advertía lo sucedido, y como no va a ser romántica esta historia: ¡Obvio que se la ignoro!

Un sueño para continuar: Un ejercito de poetas, un millar de abogados, una guerra falaz. Entre tanto que leo pregunto: ¿Fumás? Y García responde: Estaba en llamas cuando me acosté, ¿Lo encontré?

Volvamos al loco, si que era un personaje. La multipersonalidad no era un problema (Sí la invente), sabía bien manejar sus demonios, era una cuestión de dogmas y silbidos (Dogchow) nada mas... Si que lo seguían los perros, si señor. Era un mendigo de la noche, un vampiro de la baja sociedad.
Algunos dicen que era Ingeniero, otros hablan de un pasado Astronauta. Al fin de cuentas la ciudad se lo comió y este loco se originó.

Y ojo que no es ningún Tango, no señor, el loco siempre sede su lugar en el colectivo, mientras más vieja es la señora mayor la vanidad. Y así hasta el mas oscuro poder se puede alimentar de miradas buenas, de favores... El loco no era excepción, siempre quería cuando le cantaban, aunque a veces callaba... Se cuidaba.

Acción, lo miran, cámara, lo miran, luz, lo miran...

jueves, 23 de septiembre de 2010

#83

Cuando ya repartidos los momentos, el caminante soñó.

Y bien al sur, entre silencios entendió.

Que de vida no entiende nada. Quien encuentra hasta en el mar, una pared.


Una vez, entre palabras de noche, escuché su voz. Era un canto de esos lindos que lloraban de tanto llorar, y entre tanto vino se le escapó un decir: Que a la muerte se la encuentre con respeto y sólo cuando haya que partir. Que la vergüenza se arrodilla sola cuando le llega su hora y que de pie debemos estar si con honra escribimos nuestra historia.

miércoles, 9 de junio de 2010

#82

¿Te acordas de ese que caía desde el cielo?

¿Te acordas de cómo nos mentían?

¿Recordas ese vacío, esa mirada tan esquiva?

¿Dónde habrán ido a parar aquellos muertos?

Una ficticia nacionalidad, de la que fuimos cómplices, puta comodidad que traía el color en las vidrieras. Esos trabajos que terminaban dando fuego en alguna carretera. Ese vil metal que juguetea con las almas.

¿Acaso no eramos niños?

¿Tan ignorable te fue la pobreza?

Erase una vez un niño en los noventa, un niño que siempre se imaginaba al borde de un precipicio, ya cayendo irremediablemente. Veía una hermosa ciudad, una para él. Desde su lugar que siempre era de noche, lo era todo un pequeño puñado de luces. Un retrato de su mundo, tan hermoso como fantástico se lo pintaba. Estaba claro que la ciudad era mucho más que él, pero ya lo sabía, la conocía y nunca se perdía. Como en toda vida había cosas que faltaban, aún así siempre supo ignorarlas, algún reflejo antidepresivo de supervivencia diría. Y vivía entre terrazas imaginando cielos, descubriendo la mentira. Soportando esa caída.

¿Te olvidaste ya de tu niño en los noventa?

¿O acaso sos mas viejo?

¿Importa?

sábado, 17 de abril de 2010

#81

No era más que la horizontalidad inexpresiva del conurbano recorrido, un acabado tan perfecto, sutil e infinito, propio de una multitud construida entre motores y luces de neón. Había algo invierno en ese horizonte de paredes claras y electricidad que se pierde, anegada naturaleza de tantos que abren y cierran.

Era de noche, hacía un tiempo ya. Y algo que me enseño este vivir es la dualidad que nace cuando se presentan la Luna y este cielo tan oscuro. Era volver y salir, rezar o morir en algún delirium tremens de dudosa procedencia, aunque algunas veces no teníamos elección.

Que le iba a hacer, me había enamorado de una vasta naturaleza muerta, era un fantasma más de esta puta ciudad.